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"Al que se fíe de las flores no le faltarán dolores"

domingo, 15 de mayo de 2011

Poda del cerezo

Direcci.n General de Tecnolog.a Agraria
Centro de T.cnicas Agrarias
Núm.129
n Año 2003
Nuevas tendencias en sistemas de conducción
y poda del cerezo
Departamento de Agricultura
UNIÓN EUROPEA
Fondo Europeo de Orientación
y de Garantía Agrícola
2
Introducción
Hasta hace pocos años, el cultivo del cerezo era una producción tradicional que se encontraba en
zonas constituidas principalmente por explotaciones de pequeño tamaño que esencialmente ocupaban
la mano de obra familiar. En los últimos años y como consecuencia de la crisis de otras producciones
de frutas a causa de los excedentes en ciertos momentos de la campaña y de los problemas fitosanitarios,
las plantaciones de cerezos se han desarrollado en zonas y explotaciones con estructuras no siempre
favorables para producir un fruto de calidad a un coste razonable.
La cereza es un fruto frágil y muy sensible a determinadas condiciones climáticas:
- La lluvia en las proximidades de la maduración (agrietado, aspecto...).
- Los fuertes calores (coloración, firmeza...).
- Los fuertes vientos (aspecto).
En las campañas 2002 y 2003, se han presentado estos problemas en casi todas las zonas de
producción. No obstante, para los mayoristas y cadenas de distribución, la responsabilidad no es
solamente climática, sino que también hacen participes a las técnicas de cultivo y la elección de
variedades mal adaptadas a determinadas zonas de producción.
Después de una decena de años realizando grandes esfuerzos en:
- Renovación de plantaciones con nuevo material vegetal:
- aumento de densidad y árboles más bajos.
- incremento del nº de variedades para ampliar el periodo de maduración a más de 50 días.
- mejora de la calidad de las variedades (color, calibre, aspecto, evolución de maduración).
- Aplicación de nuevas técnicas de cultivo para:
- mejorar la precocidad de entrada en producción.
- obtener una producción alta y homogénea de buen calibre.
- reducir consumos de mano de obra en recolección.
la poda y la conducción del árbol se han revelado como técnicas básicas para obtener una producción
regular, homogénea y de calibre comercial, en variedades adaptadas a una zona de producción y
cultivadas con aplicaciones adecuadas de riego, nutrición y protección fitosanitaria. De todas formas,
la actual puja por los “grandes calibres” sin tener en cuenta la “calidad del fruto” es una carrera sin
sentido. La cereza tiene que ser cereza, y los calibres superiores a 26 mm, responden perfectamente a
los deseos de los consumidores.
Cambian las técnicas y permanecen los objetivos
Mientras los objetivos de la poda y de los sistemas de conducción de los cerezos han permanecido
a lo largo de los últimos años, la técnica de poda y manejo de los árboles esta en un proceso de cambio total.
Los productores de cereza compiten en un mercado globalizado, habiéndose incrementado
sustancialmente las producciones unitarias, la homogeneidad y la calidad del fruto. Por otra parte, hay
menor disponibilidad de mano de obra especializada y más cara. Por ello, los árboles deben ser de fácil
manejo, producir frutos de alta calidad y fáciles de recolectar. Un buen sistema de conducción del árbol
proporciona un marco estructural que permitiría alcanzar esos objetivos.
Conocer el árbol
Los cerezos presentan tres importantes desafíos a los productores
- Crecimientos excesivamente vigorosos.
- Lenta entrada en producción.
- Ramificación escasa y con ángulos muy cerrados.
3
En general, los cerezos sin ninguna manipulación, producen brotes largos y vigorosos con
escasas ramificaciones laterales. Esta característica produce dificultades en la formación del árbol y
limita la producción de frutos.
La poda puede regular el vigor y la ramificación de ramas, sin embargo, cuando se hace en la
parada vegetativa, tiende a retrasar la entrada en producción en árboles jóvenes, dirigiendo la energía
al crecimiento de brotes. Con podas típicas y patrones usados tradicionalmente (Avium, Santa Lucia),
los cerezos entran en producción a partir del quinto a sexto año. Además, hay otros factores como la
fertilidad y profundidad del suelo, el riego y el abonado, que también tienden a retrasar el inicio de la
inducción floral.
Los cerezos tienden a producir ramas con ángulos demasiado cerrados, provocando uniones
débiles que pueden provocar la rotura de ramas. Con la introducción de nuevos patrones (Maxma-14,
Gisela 5, 6 y12 y Tabel
injertados sobre los patrones tradicionales. Con estos patrones es posible la entrada en producción a partir
de la tercera hoja. El tamaño del árbol se controla más fácilmente, y las ramas forman ángulos más
abiertos. Sin embargo, sin una conducción y poda apropiada, estos árboles pueden producir cerezas de
pequeño calibre. En cualquier combinación variedad/patrón, el crecimiento anual de brotes es imperativo
para la máxima calidad de fruto. Las cerezas más grandes y de mejor calidad se producen en la base de
los crecimientos del año anterior y sobre ramilletes (spur) de 1 a 3 años de edad. En cualquier caso, el
objetivo del productor debe ser provocar el crecimiento en abundancia de nuevos brotes de 25-35 cm
por todo el árbol, mientras limita él numero de ramilletes viejos.
® Edabriz), se pueden alterar algunas de las características negativas de los cerezos
Sistemas de conducción
Existen numerosos sistemas de conducción de cerezos, desde las formas en vaso tradicionales
hasta los de baja altura con o sin estructura de apoyo, pasando por las formas planas apoyadas. En este
trabajo, únicamente se describen los sistemas que aplicados en distintas explotaciones comerciales, están
dando buenos resultados: El “vaso bajo” (Spanish bush), el “vaso bajo modificado”, el “vaso retardado”
y el “eje modificado”.
La elección del sistema correcto en una determinada parcela, depende de varios factores,
incluyendo condiciones de producción, variedad, patrón , disponibilidad de mano de obra y cualificación
del productor. Considerar cuidadosamente antes de elegir un sistema de conducción y comprender como
varios factores interaccionan entre ellos es una parte importante para hacer una elección correcta.
S. Hardy Giant Duroni Burlat
Fig. 1. Distinto porte del árbol según la variedad.
4
Vaso bajo (Spanish bush)
En nuestras condiciones edafo-climáticas es un sistema que permite mantener plantaciones de
densidad media-alta (4 x 3 m, 5 x 3 m), con árboles de poca altura (2,5 m), donde la mayoría de los frutos
se recolectan desde el suelo. Esto es una gran ventaja donde la disponibilidad de mano de obra es escasa
y poco cualificada. Este sistema esta especialmente indicado en suelos poco fértiles y filtrantes,
siempre que se utilicen patrones de vigor medio-alto y variedades productivas. En suelos fértiles y
profundos, el uso de patrones enanizantes es necesario para ayudar a controlar el vigor del árbol. Sin este
tipo de patrones, la entrada en producción se retrasa debido al elevado número de cortes que debemos
hacer en las ramas primarias los dos primeros años de formación del árbol. Actualmente, con la
inclinación de ramas utilizando la estructura de apoyo (postes y alambres) y la posibilidad de provocar
la ramificación mediante incisiones en ramas o con la aplicación de productos hormonales, se pueden
eliminar un número importante de los despuntes de ramas de estructura y así, acortar el periodo
improductivo o fase de formación del árbol. En zonas con riesgo de fuertes vientos, es uno de los
sistemas mejor adaptados. Sin embargo, en áreas con riesgos de heladas, es el sistema menos adecuado,
como consecuencia de la pequeña altura que alcanzan los árboles.
Vaso retardado
Es un sistema de moderadamente alta densidad, que adelanta la entrada en producción. La forma
del árbol permite una buena penetración de la luz en todas las partes de la copa. En suelos fértiles, para
mantener una altura razonable de los árboles, es necesario la utilización de patrones enanizantes. Lo
podemos clasificar desde el punto de vista de la poda, como un sistema menos agresivo que el “Spanish
bush” , que aplicando las técnicas de inclinación de las ramas con la ayuda de una estructura de apoyo
y las técnicas para provocar la ramificación, es muy interesante para combinaciones “variedad/patrón”
de alto vigor o combinaciones de medio a alto vigor en suelos fértiles.
Eje vertical modificado
Este sistema tiene la ventaja de requerir pequeñas y fáciles intervenciones de poda, ya que el árbol
sigue su crecimiento natural. Este factor, junto con la posibilidad de incrementar la densidad de
plantación, ayuda a promover precoces y altas producciones de calidad.
En suelos fértiles y con variedades vigorosas, para mantener una altura razonable de los árboles,
es necesario la utilización de patrones enanizantes.
Foto 1. Sistemas de formación.
Vaso bajo Vaso retardado Eje vertical modificado
5
En zonas con vientos fuertes es un sistema de difícil realización y mantenimiento. En el área
mediterránea, se corre el riesgo de quemaduras de frutos por incidencia directa de los rayos solares, ya
que la cobertura de ramas y hojas (índice del área foliar), es mucho menor que en los anteriores
sistemas.
Distintas técnicas aplicadas en conducción y poda
Cortes en madera de un año
Los cortes de despunte o rebaje de las brotaciones
del año, a mayor o menor altura, estimulan la brotación y el
crecimiento de nuevos brotes procedentes de las yemas
situadas debajo de los mismos (verticilo), y son usados en
los primeros años de la plantación para forzar la
ramificación (multiplicación de ramas). Este tipo de cortes,
en madera joven, vigoriza el área próxima al corte y tienden
a retrasar la fructificación. Sin embargo, son necesarios en
la formación tradicional del “Vaso bajo” (Spanish bush) y
otros sistemas.
Cortes en madera vieja
Estos cortes, también favorecen la ramificación, no retrasando la fructificación en el mismo
grado que los efectuados en madera de 1
este tipo de poda, reduciendo la cosecha. Los cortes de rebaje (retroceso) en madera vieja, son usados
para renovar madera o bien para eliminar ramas delgadas y demasiado inclinadas hacia el suelo que
producen cereza de mala calidad.
er año. Sin embargo, algunas yemas de flor son eliminadas con
Cortes de renovación
Los cortes en “tocón” se utilizan para renovar madera de
fructificación, con el objetivo de mantenerla joven y productiva. Se
practican dos tipos de cortes. En el primer tipo, la rama se corta a
unos centímetros de su origen para provocar el crecimiento de una
nueva rama. Este corte se utiliza cuando no hay ramas laterales de
reemplazo, y es común a todos los sistemas de conducción para
mantener la calidad y tamaño del fruto. El segundo tipo (fig. 3) se
utiliza cuando una rama crece demasiado vertical o simplemente es
muy vigorosa y tiene alguna ramificación secundaria. En primer
lugar, la rama principal se rebaja sobre algunas yemas por encima
de la rama lateral (a) que pensamos dejar para el futuro, procurando que la longitud de la nueva rama
lateral sea mayor que la distancia de esta al corte de rebaje de la principal (b). Este procedimiento permite
obtener una rama secundaria más horizontal y menos vigorosa.
Corte o despunte diferido
Para controlar el vigor de árboles jóvenes se utiliza una
modificación que consiste en realizar dos cortes (fig. 4). Un
primer corte se realiza temporalmente sobre la rama más vertical
y vigorosa (a) y al mismo tiempo se rebaja una rama más débil
y con mayor ángulo de inserción (b). El propósito es diversificar
el vigor entre la rama débil a favor de la fuerte, para eliminar
completamente la rama fuerte a mitad de la estación vegetativa
(c). Este procedimiento permite cortar ramas permanentes de
estructura sin sobrevigorizar y penalizar la entrada en
producción, siendo esta práctica de gran utilidad en todos los sistemas de formación en vaso.
Fig 2. Brotación después del despunte
Ramillete de
mayo
Verticilo
Prolongación
Fig 3. Corte de renovación
Fig 4. Despunte diferido.
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Cortes de aclareo
Se practican para eliminar ramas enteras (desde el punto de inserción), para mejorar la penetración
de la luz en la copa. El aclareo de ramas estimula el crecimiento en un área mayor que los cortes de
rebaje o despunte de ramos. Este tipo de poda es menos vigorizante y menos propenso a retrasar la
fructificación. La poda de aclareo se utiliza en todo tipo de sistemas de conducción.
Manipulación de ramas
Muchas variedades de cerezo tienen hábitos de crecimiento
muy erecto con ángulos de inserción de ramas muy cerrados y
ramifican muy poco. Este hábito provoca la formación de un árbol
con la copa muy cerrada, que solo permite una pobre penetración
de la luz. Para evitar en lo posible este problema y establecer
buenos ángulos de inserción de ramas, conviene colocar en la
brotación del primer año, una pinza de tender ropa entre el tronco
y varios brotes jóvenes de 6-10 cm. de longitud. Los brotes se
deben manipular cuando los tejidos son todavía herbáceos, pero que
tengan una longitud mínima de 6-8 cm.
En otros sistemas de formación, se pueden utilizar distintas
técnicas para conseguir ángulos abiertos en las ramas primarias ya
establecidas (final del 1
mal ramificadas. Estas ramas de estructura del árbol se deben
inclinar, a ser posible, a final del verano a unos 45-50º, atándolas
con elásticos a los correspondientes anclajes colocados en el suelo,
o bien a dos alambres paralelos a la fila de árboles, apoyados en
unos postes con crucetas para mantener la separación entre ellos
(0,75-1 m). Los alambres se sitúan sobre los postes a una altura del
suelo de 35-50 cm.
er año ó 2º año) con ángulos cerrados y
Anillado de ramas o incisiones
El anillado y las incisiones son otros métodos interesantes para provocar la brotación de yemas
y obtener ramas bien ramificadas. Estas técnicas pueden utilizarse en todos los sistemas de conducción.
El anillado se realiza practicando un corte en la rama por encima de la yema que deseamos que brote
a la profundidad del cambium (atravesar la corteza hasta llegar a la madera). Para asegurar una
adecuada respuesta en árboles vigorosos, el corte debe tener una anchura adecuada. En el mercado
existen navajas curvas de doble corte y diferente anchura para realizar los cortes apropiados al vigor de
la rama. Las incisiones son cortes de mayor o menor anchura que se realizan en la rama por encima de
las yemas que nos interesa que brote.
Promotores de la ramificación (Giberelinas, citoquininas).
En vez de sucesivos y severos despuntes,
los cuales tienden a retrasar la entrada en
producción, se pueden utilizar giberelinas (GA
GA
provocar la emisión de brotes de las ramas
permanentes de estructura. Se mezclan las
hormonas con pintura de látex y se aplica en el
inicio del movimiento de yemas.
Para obtener buenos resultados hay que
pintar únicamente la zona de la rama donde se
desea que broten las yemas (foto 2). El producto
produce los mejores resultados cuando las
temperaturas diarias primaverales son de
moderadas a cálidas (15-16ºC).
3,4, GA7) combinadas con citoquininas (BA) para
Incisiones
Foto 2. Efectos del tratamiento con promotores de ramificación
Fig 5. Incisiones de ramas.
7
Descripción y manejo de los sistemas de conducción
Vaso bajo tradicional (Spanish Bush)
Este sistema, cuyo origen se sitúa en explotaciones de cerezo de la comarca de Caspe al final de
la década de los ochenta, actualmente está extendido en todas las zonas productoras del mundo. El primer
objetivo es conseguir lo más pronto posible numerosas ramas que ayudan a reducir el vigor del árbol,
promoviendo una estructura de árbol pequeño, que posibilita un rápido y fácil mantenimiento del mismo
y la recolección desde el suelo. Con este pequeño tamaño de árbol y una sencilla poda de aclareo de ramas,
la luz puede penetrar en toda la copa, facilitando la producción de frutos de alta calidad. Además, al
aumentar la densidad de árboles, dispone de potencial para proporcionar elevadas producciones.
En la plantación (invierno)
Plantar y descabezar en invierno
Dependiendo de la fertilidad del suelo, patrón, sistema de riego
y equipos mecánicos, los plantones de un año de injerto de buena
calidad se plantan a una separación de 3-4 m. en la fila y 5-6 m. entre
filas (calle). Una vez plantados, dependiendo de la altura que deseemos
nos salgan las ramas primarias y la presencia de yemas debajo del
corte, se rebajan a 40-60 cm sobre el nivel del suelo (fig. 6).
Primer año de crecimiento (1ª hoja)
Despuntado de ramos en primavera:
En general, debajo del corte realizado para despuntar el plantón
brotan de 3 a 5 yemas. En caso de brotar más de 5, se eligen los 3-4
que presentan mejor ángulo de inserción, posición y vigor, eliminando
el resto. A finales de mayo o principios de junio, despuntaremos
únicamente los más vigorosos, es decir si alcanzan más de 60 cm de
longitud y su grosor es adecuado. Estos ramos se rebajan hasta
dejarlos a 20-25 cm de su inserción con el tronco, dejando todos al
mismo nivel (fig. 7). En caso de que las brotaciones no sean lo
suficientemente vigorosas, se dejan sin despuntar y esperamos al año
siguiente. Este es el único despunte o multiplicación de ramas que se
realiza en la primera estación de crecimiento del árbol.
Segundo año (2ª hoja)
Despunte o rebaje de ramas de prolongación (Febrero-Marzo)
En general, debajo del corte de rebaje o despunte de cada ramo,
brotan 3-4 yemas que dan lugar a las famosas formaciones
“verticilares” del cerezo. A finales del invierno, cuando se inicia el
movimiento vegetativo de las yemas, se realizan las siguentes
intervenciones sobre las brotaciones de los verticilos procedentes de
los despuntes realizados en primavera del año anterior:
- Para la prolongación de ramas, se eligen los dos brotes del
verticilo mejor situados y se despuntan a 25-30 cm del punto
de inserción.
- Los brotes verticales y vigorosos de los verticilos que crecen
hacia el interior de la copa se despuntan o rebajan sobre 4-
6 yemas.
- Dejar sin podar (despuntar) los débiles y aquellos que crecen
con amplios ángulos de inserción. Estos brotes insertados
sobre las ramas de prolongación, formarán las ramas
secundarias.
Esta será la segunda multiplicación de ramas.
Fig 6. Rebaje del plantón
Fig 7. Despunte de primavera
Fig 8. Arbol de 2ª hoja en invierno
Despunte o rebaje de ramas de prolongación (Final de mayo-Junio)
En esta fase se actúa en función del vigor que alcanza la variedad y su nivel de inducción floral:
a) Variedades de bajo vigor y fuerte inducción floral (New Star, Van, Sweet Heart, Sommerset.):
Los brotes de prolongación de las ramas de estructura no se despuntan en esta época.
b) Variedades vigorosas y poca inducción floral (Burlat, Summit, Canada Giant) :
A primeros de junio, se procede a rebajar o despuntar a unos 25-30 cm del punto de inserción
los dos ramos seleccionadas de cada verticilo que superen los 50-60 cm de longitud y que, en
el futuro, formarán la prolongación de ramas principales.
ramas de estructura del árbol
Los brotes verticales de los “verticilos” que se orientan al interior de la copa, los rebajamos a
4-5 yemas y dejamos sin tocar los débiles y/o aquellos que crecen con amplios ángulos de
inserción.
En caso de que los crecimientos de las brotaciones no superen 50-60 cm, esperar hasta que
alcancen dicha longitud y entonces realizar el rebaje de todas ellas al mismo nivel.
Esta es la tercera multiplicación de.
Tercer año (3ª hoja)
Despunte o rebaje de ramas de prolongación
En caso de que en el segundo año los
crecimientos y el grosor de los ramos no hayan sido
los adecuados para realizar los despuntes,
esperaremos al inicio del movimiento de yemas
(marzo) del tercer año. En esta época, los brotes de
prolongación de las ramas principales habrán
alcanzado los 50-60 cm de longitud y las rebajamos a
30-35 cm de su inserción. Los brotes verticales y
vigorosos de los “verticilos” que se dirigen al interior
del árbol se rebajan a 4-6 yemas, dejando sin podar
los débiles y los que crecen en posición horizontal, ya
que pueden proporcionar los primeros frutos. Hacer
los cortes de forma que todas las ramas principales
queden al mismo nivel.
Con los sucesivos rebajes o despuntes habremos conseguido como mínimo 12 o 16 ramas
principales. Estos son los últimos cortes realizados en el proceso de formación del árbol.
La poda de los brotes de prolongación de la tercera multiplicación de ramas, es particularmente
importante en las variedades de porte erecto y pobre ramificación (Bing, Celeste, Lapins) y sobre todo
en combinaciones con patrones vigorosos. Para variedades que ramifican bien (Sweet Heart,
Sommerset) o combinaciones con patrones de bajo
vigor, este despunte final podría no ser necesario.
Aclareo de ramas para mejorar la penetración
de la luz en la copa.
Al mismo tiempo, puede ser interesante el
aclareo de algunas ramas verticales y vigorosas para
mejorar la iluminación de todas las zonas de la
copa.
En árboles muy vigorosos, es conveniente
reducir la fertilización e incluso el riego hasta que
entren en fructificación o que los crecimientos de los
brotes sean inferiores a 60 cm. de longitud.
8
Fig 9. Despunte de ramas al 3
Fig 10. Aclareo de ramas
er año.
Poda de producción
En el cuarto año ya tendremos las ramas de estructura con
órganos de fructificación, iniciándose las operaciones
correspondientes a la denominada poda de producción.
Renovación de madera de fructificación
En árboles en producción, las ramas secundarias se pueden
convertir en ramas permanentes de estructura. La fructificación se
desarrollará sobre las ramas principales, las secundarias y sobre las
brotaciones de estas ramas (foto 3). El cerezo fructifica en
ramilletes de mayo insertados en madera de más de 1 año y en la
base de las brotaciones del año anterior. Estos ramilletes pueden
tener una vida de más de 8-10 años en variedades de cerezo dulce
y más de 13 en variedades de cerezo ácido, pero a partir de los 3-
4 años, la cereza que producen es de peor calidad. Para mantener el
tamaño del fruto, las ramas de fructificación se deben renovar
regularmente, dejando un tocón de unos centímetros de longitud, de
forma que cada 4 años hayamos renovado la totalidad. Esta poda se
realiza después de la recolección. Sin embargo, dependiendo del
vigor de los árboles, se puede hacer a salida de invierno, al inicio
del movimiento de yemas, para favorecer el crecimiento de brotes,
tamaño de fruto, y atenuar la dominancia apical.
Aclareo de ramas y ramos para facilitar la penetración de la luz.
Después de la recolección o a salida del invierno, se eliminan todas las ramas y ramos del
interior del árbol, que de alguna forma interferirán la penetración de la luz.
Despunte o rebaje de ramas de fructificación
Para reducir la carga de frutos por árbol e incrementar su tamaño, las ramas de fructificación
demasiado largas o muy inclinadas hacia el suelo, se desvían por una rama lateral, reduciendo un 1/3 o
1/4 su longitud, después de la recolección o a salida del invierno.
Realización del topping.
Anualmente, se realiza un corte en la parte superior de la copa de los árboles a unos 2,5 m del suelo
y dos cortes laterales con una sierra de discos acoplada al tractor. Con esta técnica se consigue, además
de reducir el consumo de horas de mano de obra en las operaciones de poda de la siguiente campaña,
disminuir la altura del árbol y el espesor de la copa, mejorando la iluminación y la calidad de la
madera portadora de frutos, haciendo posible la recolección desde el suelo (foto 4). La época de
realización varia con las condiciones climáticas del área de cultivo y el vigor que desarrolla la variedad
en un determinado medio. En zonas cálidas el topping conviene hacerlo a finales de Agosto, y en zonas
frescas después de la recolección (junio-julio).
9
Foto 3. Arbol en producción
Foto 4. Topping realizado en verano
Vaso bajo modificado (Spanish bush modificado)
El sistema tradicional ha sufrido importantes modificaciones para conseguir el objetivo de
reducir el periodo improductivo del árbol, ya que los numerosos cortes de rebaje o despunte de las
ramas de prolongación del árbol que se hacen en dicho sistema, provocan un importante retraso de la
entrada en producción. El nuevo sistema se basa en realizar un solo despunte para multiplicación de
ramas principales en la primavera del 1ª año, inclinando y posicionando las ramas con ayuda de una
estructura de apoyo (postes+alambres) y la aplicación de técnicas que promuevan la ramificación.
Este sistema mantiene todos los factores positivos del Spanish bush tradicional: potencial de
producción, fácil manejo del árbol, calidad de fruto y recolección desde el suelo. Como inconvenientes
se puede citar: el mayor riesgo de heladas por la baja altura de los árboles, el incremento de la
inversión por la instalación una estructura de apoyo y la necesidad de aplicar técnicas que permitan
la ramificación de las ramas de estructura.
En la plantación (invierno)
Plantar y descabezar en invierno
Dependiendo de la fertilidad del suelo, patrón, sistema de riego y equipos mecánicos, plantar los
plantones de un año de injerto de buena calidad a una separación de 3-4 m. en la fila y 5-6 m. entre filas
(calle). Una vez plantados, dependiendo de la altura que deseemos nos salgan las ramas primarias y la
presencia de yemas debajo del corte, despuntarlos a 40-60 cm. sobre el nivel del suelo.
Primer año de crecimiento (1ª hoja)
Manejo de brotaciones en primavera:
En general, del eje del plantón y debajo del corte brotan de 3 a 5 yemas. En caso de brotar más de
5, se eligen los 4 brotes que presentan mejor ángulo de inserción, posición y vigor, eliminando el
resto. Cuando las brotaciones del verticilo que se forma en cada rama hayan alcanzado 15-20 cm de
longitud, elegimos para la prolongación de ramas principales el brote más vigoroso y mejor situado,
pinzando el resto.
Inclinación de ramas (septiembre).
En septiembre, cada uno de los ramos dejados para prolongación de ramas principales, lo
posicionamos y los inclinamos unos 40º-55º según su vigor y grosor, atándo las ramas a los alambres de
la empalizada.
Con esta intervención se pretende conseguir buenos ángulos de inserción de las ramas principales
del árbol y posicionarlas en el espacio que deben ocupar en la copa. Además, favorecemos la precoz
formación de órganos de fructificación y la ramificación.
La estructura de apoyo para la conducción de los árboles en este sistema consiste en colocar una
doble línea de alambres paralelos a la fila de árboles, a una altura del suelo de 0,35-0,50 m, apoyados
en unas crucetas (poste + travesero) de madera para mantener una separación de 0,75-1 m entre los
alambres. Los postes que soportan los traveseros para el soporte de los alambres están clavados en el
suelo a unos 0,50 m de profundidad y una distancia entre ellos a lo largo de la fila de árboles de 8-12
m. Las crucetas (poste + travesero) de los extremos de cada una de las filas y los alambres van
sujetos a un anclaje. El poste que soporta el travesero suele ser de madera de castaño de 1,5 m de largo
y 9-11 cm de diámetro y el travesero sobre el que se apoyan los alambres, puede ser de hierro o bien
de madera.
Segundo año (2ª hoja)
Inicio del movimiento de yemas (Febrero-Marzo)
A finales del invierno, cuando se inicia el movimiento vegetativo de las yemas, se procede a tratar
con hormonas (giberelinas+citoquininas) o practicar anillados en la zona de las ramas principales
donde interesa que broten las yemas para conseguir una buena ramificación.
10
Pizamiento de verticilos y aclareo de brotes. (mayo-junio)
Para preservar la conicidad y flexibilidad de las ramas principales, se elige el brote del verticilo
que deberá seguir la prolongación de cada una de estas ramas y se pinza el resto.
Cuando las brotaciones provocadas con incisiones o bien mediante tratamiento hormonal sobre las
ramas principales alcanzan 25-30 cm, se eligen las mejor situadas sobre la rama y se pinza el resto.
Inclinación de ramas (septiembre).
Posicionar las ramas en el espacio e inclinarlas unos 40º-55º, atándolas a los alambres con cinta
elástica (fig. 11).
Tercer año (3ª hoja)
Inicio del movimiento de yemas (Febrero-Marzo)
A finales del invierno, cuando se inicia el movimiento vegetativo de las yemas, se procede a tratar
con hormonas (giberelinas+citoquininas) o practicar anillados en la zona de prolongación de las ramas
donde interesa que broten las yemas para conseguir una buena ramificación.
Pinzamiento de verticilos y aclareo de brotes. (mayo)
Cuando las brotaciones provocadas con anillados o bien mediante tratamiento hormonal sobre la
prolongación de las ramas principales alcanzan 25-30 cm, se eligen las mejor situadas y se elimina el
resto.
Para preservar la conicidad y flexibilidad de las ramas
principales, se elige el brote del verticilo que deberá seguir la
prolongación de cada una de estas ramas y se pinza el resto.
Inclinación de ramas (septiembre)
Las ramificaciones laterales las posicionamos en el
espacio y las inclinamos unos 65º, atándolas a los alambres
con cinta elástica.
Una vez formadas las ramas de estructura del árbol e
iniciado el proceso de formación de órganos de fructificación en
las mismas, ya hemos finalizado la fase de formación del árbol,
iniciando la fase de producción.
Poda de producción (4º año y siguientes)
A partir del cuarto año, ya tendremos una cosecha importante, iniciándose las operaciones
correspondientes a la denominada poda de producción.
En árboles muy vigorosos, es conveniente reducir la fertilización e incluso el riego hasta que entren
en fructificación, o que los crecimientos de los brotes sean inferiores a 40-50 cm de longitud.
Renovación de madera de fructificación
La fructificación de árboles en producción se desarrollara sobre las ramas primarias, secundarias
y sobre las brotaciones de éstas. Para mantener el tamaño del fruto, las ramas de fructificación se
deben renovar regularmente, dejando un tocón de unos centímetros de longitud, de forma que cada 4 años
hayamos renovado la totalidad. Esto presupone una renovación anual del 25% de la madera vieja del
árbol Esta poda se realiza después de la recolección. Sin embargo, dependiendo del vigor de los
árboles, se puede hacer en invierno, para favorecer el crecimiento de brotes y tamaño de fruto.
Aclareo de ramas y ramos para facilitar la penetración de la luz.
Después de la recolección o al inicio del movimiento de yemas (salida del invierno), se
eliminan todas las ramas y ramos del interior del árbol, que de alguna forma interferirán la penetración
de la luz.
11
Fig 11. Atado de ramas laterales en septiembre
12
Despunte o rebaje de ramas de fructificación.
Para reducir la carga de frutos por árbol e incrementar su tamaño, las ramas de fructificación
demasiado largas y/o muy inclinadas hacia el suelo, se despuntan o desvían 1/4 o 1/3 de su longitud,
después de la recolección o a salida del invierno.
Realización del topping.
Anualmente, se realiza un corte con una sierra de discos acoplada al tractor en la parte superior
de la copa a unos 2,5-3 m. del suelo y dos cortes laterales. Con esta técnica se consigue:
- Disminuir el consumo de horas de mano de obra en las operaciones de poda de la siguiente campaña.
- Reducir el espesor de la copa, mejorando la iluminación y la calidad de la madera portadora de frutos.
- Rebajar la altura del árbol, posibilitando la recolección desde el suelo.
La época de realización varia con las condiciones climáticas del área de cultivo. En zonas cálidas,
el topping conviene hacerlo a finales de Agosto y en zonas frescas después de la recolección (junio-julio).
Eliminación de la estructura de apoyo.
En el cuarto año, con los árboles ya formados, que nos pueden proporcionar una cosecha más o
menos importante según la variedad cultivada, podemos eliminar la estructura de apoyo (crucetas y alambres).
Vaso retardado
Este sistema de reciente introducción, permite al árbol seguir la tendencia natural de crecimiento
durante la primera fase de formación, proporcionando un fácil manejo y pequeñas intervenciones de poda
los primeros años. Estos factores, junto a los crecimientos controlados y densidades medias de plantación,
ayudan a obtener precoces y elevados rendimientos.
En la plantación
Los plantones de un año de injerto se plantan en el terreno
definitivo, a una distancia de 3-4 m en la fila y 4-6 m de distancia entre
las filas (calle). Una vez plantados, se despunta (rebaja) el eje de cada
plantón a una altura de unos 70-80 cm del suelo (fig. 12).
En el primer año de crecimiento vegetativo (1ª hoja)
En este sistema, para conseguir buenos ángulos de inserción de las
futuras ramas, es importante dejar inicialmente el brote terminal y todos los
situados debajo de el, en el tronco, hasta una altura de 0,40 m. del suelo.
En el segundo año de crecimiento vegetativo (2ª hoja)
A salida del invierno
Seleccionamos 3/5 ramas permanentes en función de la distancia
de plantación de los árboles en la fila. En el caso de que la distancia de
los árboles sea menor de 3 m elegir únicamente 3 ramas. Para mayores
distancias, utilizar 4 ramas laterales permanentes de formación (fig. 13).
Las ramas permanentes elegidas (c) y el eje (b), se despuntan para
dejarlas a 60-70 cm. de longitud, permitiendo que crezcan casi en
posición vertical.
Primavera de segunda hoja (1º junio)
Seleccionar un ramo por cada rama primaria que ha de seguir la prolongación del crecimiento.
Despuntar estos ramos elegidos a una distancia de su punto de origen de unos 50-60 cm. Dejar sin podar
los ramos de poco vigor y aquellos que crecen en posición horizontal. Rebajar a 10-15 cm los brotes
vigorosos del interior.
Plantación
Salida invierno
Fig 12. Plantón rebajado
Fig 13. Despunte de ramas y eje
70-80 cm
40 cm
13
Inclinación de ramas secundarias (septiembre).
Seleccionar una rama secundaria exterior en cada
una de las ramas laterales de estructura (b). Excepto la que
consideramos como eje, despuntarlas a 60-70 cm del punto
de inserción y atarlas a los alambres (a) para conseguir un
ángulo de inserción de casi 90º (fig. 14).
Podría ser necesario dejar temporalmente varias
ramas, fundamentalmente en el eje y en el interior de las
ramas de estructura, hasta el inicio de la fructificación,
con el propósito de controlar el vigor del árbol. En este
caso, conviene despuntarlas.
La estructura para la conducción de los árboles en este sistema, consiste en colocar una doble línea
de alambres paralelos a la fila de árboles, a ras de suelo, o bien, a una altura del suelo de 0,35-0,50 m,
apoyados en unas crucetas (poste + travesero) de madera para mantener una separación de 0,75-1 m entre
ellos. Los postes que soportan los traveseros para el soporte de los alambres están clavados en el suelo
a unos 0,50 m de profundidad y una distancia entre ellos a lo largo de la fila de árboles de 8-12 m. Las
crucetas (poste + travesero) de los extremos de cada una de las filas y los alambres van sujetos a un
anclaje. El poste que soporta el travesero suele ser de madera de castaño de 1,5 m de largo y 9-11 cm de
diámetro y el travesero puede ser de hierro o bien de madera.
En el tercer año de crecimiento vegetativo (3ª hoja)
Seleccionar ramos débiles como madera de estructura y eliminar las vigorosas (b). Dejar ramas no
podadas para provocar mayor precocidad de fructificación y eliminarlas una vez el árbol ha iniciado la
producción.
Eliminación del eje para formar el vaso retardado
Una vez formadas las ramas de estructura del árbol e
iniciado el proceso de formación de órganos de fructificación
en las mismas, eliminamos el eje (a) para dejar el árbol con
la forma definitiva (fig. 15).
Eliminación de la estructura de apoyo
Al finalizar el tercer año, podemos eliminar la
estructura de conducción (crucetas y alambres).
Poda de producción (4 año y siguientes)
A partir del cuarto año, ya tendremos una cosecha
importante, iniciándose las operaciones correspondientes a la
denominada poda de producción.
Renovación de madera de fructificación
En árboles en producción, las ramas secundarias y terciarias se pueden convertir en ramas
permanentes de estructura. La fructificación se desarrollará sobre ellas y sobre las brotaciones de estas
ramas de estructura. Para mantener el tamaño del fruto, las ramas de fructificación se deben renovar
regularmente, dejando un tocón de unos centímetros de longitud, de forma que cada 4 años hayamos
renovado la totalidad. Esto presupone una renovación anual del 25% de la madera vieja del árbol.
Esta poda se realiza después de la recolección. Sin embargo, dependiendo del vigor de los árboles, se
puede hacer en invierno, para favorecer el crecimiento de brotes y tamaño de fruto.
Aclareo de ramas y ramos para facilitar la penetración de la luz.
Después de la recolección o a salida del invierno, se eliminan todas las ramas y ramos del
interior del árbol que de alguna forma interferirán la penetración de la luz.
Fig 14. Atado y despunte de ramas laterales
Fig 15. Eliminación del eje
14
Despunte o rebaje de ramas de fructificación
Para reducir la carga de frutos por árbol e incrementar su tamaño, las ramas de fructificación
demasiado largas y/o muy inclinadas hacia el suelo, se despuntan o desvían 1/4 o 1/3 de su longitud,
después de la recolección o a salida del invierno.
Realización del topping.
Anualmente, con una sierra de discos acoplada al tractor, se realiza un corte en la parte superior
de la copa a unos 2, 5-3 m. del suelo y dos cortes laterales. Con esta técnica se consigue además de
reducir el consumo de horas de mano de obra en las operaciones de poda de la siguiente campaña,
disminuir la altura del árbol y el espesor de la copa, mejorando la iluminación y la calidad de la
madera portadora de frutos, haciendo posible la recolección desde el suelo. La época de realización varia
con las condiciones climáticas del área de cultivo. En zonas cálidas, el topping conviene hacerlo a finales
de Agosto y en zonas frescas después de la recolección (junio-julio).
Eje vertical
Para acelerar la entrada en producción de las plantaciones de cerezo y obtener frutos de calidad
y fáciles de recolectar, se han introducido diversas modificaciones, tanto en la densidad de árboles, como
en la forma y estructura del árbol. El objetivo consiste en promover la ramificación precoz del árbol
mediante inclinación de ramas, incisiones y la aplicación de hormonas, sin recurrir a los sucesivos rebajes
de las ramas de estructura del árbol que tanto retrasan la entrada en producción de las plantaciones. Entre
los sistemas de fácil realización que respetan la tendencia natural del árbol y que mejor se pueden adaptar
a las nuevas necesidades de cultivo se encuentra el “Eje vertical modificado.”
Plantación
Una vez plantados los árboles a 2,5-3 m en la fila y 4-5 m entre las filas (calle), se despuntan a 70-
80 cm del suelo, rebajando si las hubiera las ramificaciones laterales a 1 cm de su inserción, por encima
de sus yemas estipulares (fig. 16).
Primer año
En el inicio de movimiento de las
yemas (hinchazón), dejar las dos yemas
terminales y eliminar las 3-4 situadas
inmediatamente debajo sobre el eje (fig.
17). Con esta operación intentamos
evitar competencias en el eje y
promover buenos ángulos de inserción.
Cuando las brotaciones del eje
alcanzan 7-10 cm de longitud,
colocamos una pinza de tender en el
eje sobre los brotes para provocar un
ángulo de inserción muy abierto y un crecimiento casi horizontal de los mismos.
En junio desviamos el eje por la brotación más débil de las dos yemas terminales (fig. 18).
En septiembre, si no hemos forzado la abertura de las brotaciones del eje por el procedimiento de
las pinzas, los 4-5 ramos procedentes de dichas brotaciones, tendrán más de 0,80 m de longitud,
procediendo entonces mediante atados a los alambres a inclinarlas unos 75-80º (casi horizontales) y
situarlas en el espacio asignado. El eje sirve para mejorar los ángulos de inserción de las ramas y para
regular el vigor del árbol.
Se puede instalar una estructura de apoyo (postes+alambres) similar a la que se utiliza para
conducir los árboles en los sistemas anteriores.
Al final del primer año tendremos un eje con 4-6 ramas primarias laterales y probablemente,
algunas secundarias horizontales que no se podan.
70 - 80 cm
Eliminar
Fig 16. Despunte
Fig 17. Eliminación de
yemas
Fig 18. Desvío de eje
en Junio
15
Segundo año
Salida de invierno
Despuntar el eje sólo si su crecimiento
ha superado 70-80 cm. Tratar el eje como en el
primer año. Despuntar a 60-70 cm, dejar las
dos yemas terminales y eliminar las 4-5 yemas
situadas debajo sobre el eje (fig. 19).
Realizar un aclareo de ramas en la parte
baja del eje para dejar como máximo 4-5 ramas
laterales de estructura y favorecer una adecuada
penetración de la luz.
En determinadas variedades, tratar con
hormonas (giberelinas+citoquininas) o practicar
incisiones en la zona de las ramas de estructura
laterales donde interesa que ramifiquen.
Primavera -Verano
Realizar, si es necesario, un aclareo de las brotaciones verticales situadas en la parte alta del eje.
Mantener una dominante terminal en todas las ramas laterales de estructura, despuntando alguna
de las “verticilares” mal situadas o demasiado vigorosas (fig. 20).
Al final del segundo año tendremos 8-12 ramas secundarias y las ramas permanentes de estructura
sin despuntar, por lo que ya dispondremos de yemas de flor para el año siguiente.
Tercer año
Salida de invierno
Despuntar el eje, solo si su crecimiento ha superado 70-80
cm. Tratar el eje como en el segundo año. Despuntar a 60-70 cm,
dejar las dos yemas terminales y eliminar las 4-5 situadas debajo
sobre el eje.
Realizar un aclareo en la parte media del eje para dejar como
máximo 4-6 ramas de estructura y favorecer una adecuada
penetración de la luz.
Primavera-Verano
Realizar, si es necesario, un aclareo de las brotaciones
verticales situadas en la parte alta del eje. Despuntar cualquier
rama lateral demasiado vigorosa y vertical
Mantener una dominante terminal en todas las ramas laterales de estructura, despuntando alguna
de las “verticilares” mal situadas o demasiado vigorosas.
Al finalizar el 3º año, tendremos un árbol en eje perfectamente ramificado con una buena
estructura y un potencial de cosecha importante. En este momento, ya podemos eliminar la estructura
de apoyo de postes y alambres.
Primavera o verano en árboles en producción
Repetir los procedimientos utilizados en el año 3º para mantener una buena iluminación en todas
las zonas de la copa y máximo tamaño del fruto. En orden a promover madera joven de fructificación
y buen tamaño de fruto, renovar ramas en primavera, rebajándolas mediante desvíos por laterales
débiles. Prestar atención especial a las ramas horizontales que han producido durante 3-4 años.
En este sistema, un árbol adulto no necesita más de 20-25 cortes por año. En árboles débiles, o bien
para evitar superproducciones, pueden ser necesarios más cortes.
Fig 19. Desvío del eje en el 2º año Fig 20. Despunte de ramas
vigorosas
Fig 21. Despunte de ramas para equilibrar
el árbol
Información elaborada por:
Jose Luis Espada Carbó
Centro de Técnicas Agrarias.
Juan Negueroles Pérez
Grupo ALM. Zaragoza.
Pablo Castañer Royo
Centro de Técnicas Agrarias
Departamento de Agricultura
n
Servicio de Formación y Extensión Agraria.
Edita: Diputación General de Aragón. Dirección General de Tecnología Agraria.n Composición: Centro de Técnicas Agrarias.
n
Imprime: Talleres Editoriales COMETA, S.A.nDepósito Legal: Z-3094/96.nI.S.S.N.: 1137/1730.
UNIÓN EUROPEA
Fondo Europeo de Orientación
y de Garantía Agrícola
Se autoriza la reproducción íntegra de esta publicación, mencionando su origen:
Informaciones Técnicas del Departamento de Agricultura de la D.G.A.
Para más información, puede consultar al CENTRO DE TECNICAS AGRARIAS:
Apartado de Correos 727 • 50080 Zaragoza • Teléfono 976 71 63 37 - 976 71 63 06
Correo electrónico: cta.sia@aragob.es
Mantener las jerarquías de longitud y grosor de las ramas
laterales del eje, para conseguir la clásica forma de abeto“árbol
de navidad” (fig. 21).
Mantenimiento de la altura del árbol
La altura de los árboles no es interesante rebajarla hasta
que exista un equilibrio vigor-producción. El rebaje se realiza
por una rama débil con buen ángulo de inserción. Dependiendo
de su vigor, se puede rebajar un máximo de 1-1,20 m. En caso
de reducir la altura del árbol, el resto de ramas laterales de
estructura se rebajaran también para mantener su equilibrio con
la nueva altura del árbol (fig. 22).
Fig 22. Rebaje de la altura del árbol.

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